domingo, 26 de octubre de 2025

85 VACUNA DE LA RABIA

Monument Valley Park. John Wayne podría aparecer con su caballo en cualquier momento.

Arches National Park, con muchas formaciones rocosas donde abundan los arcos.

 

30 octubre 2025

El “Monument Valley” fue nuestra siguiente parada. Allí se divisan los paisajes mas famosos de las películas del oeste. Es territorio de los indios navajo. Acampamos en un camping bastante silvestre y ocurrió algo que condicionó el resto del viaje: al llegar quise acariciar un perro del lugar, pero éste me mordió y me hizo sangre; pasé la noche dándole vueltas a la cabeza con el tema de la rabia. Por la mañana pregunté a la señora del camping si el perro “Bruno” estaba vacunado, me dijo que sí, pero yo no me fiaba. Decidí ponerme la vacuna de la rabia, llegamos al hospital más próximo, en Blanding, Utah, y me informaron del protocolo para estos casos: había que ponerse cuatro vacunas, mas una inyección de inmunoglobulina. Primera vacuna el mismo día del mordisco o siguiente, segunda a los tres días, tercera a los siete y cuarta a los catorce. La inmunoglobulina, durante los diez primeros días. Así que, una vez hablado con el seguro, tuvimos que hacer una planificación del viaje de manera que los días de vacuna coincidieran con una ciudad grande o mediana, lo cual obligaba a coger hotel esos días. El rutómetro quedó así: segunda vacuna, en Denver, tercera en Santa Fe y cuarta en Phoenix; la inmunoglobulina sería en Denver.

A comentar que el hospital de la primera vacuna, en Blanding, no aceptaba pagos del seguro. Una vez puesta la vacuna, o pagábamos nosotros o no salíamos del establecimiento. 900 dólares nos costó la primera inyección, y encima no funcionaba el sistema de pago con tarjeta, con lo cual tuvimos que ir a un cajero; menos mal que éste sí funcionó. La inmunoglobulina costaba ¡5.000 dólares! Dijimos que no, gracias, ya lo intentaríamos en el siguiente hospital.

Ahí me clavó el colmillo el perro. Realmente fue tan solo un arañazo, pero me hizo sangre.

En el primer hospital que encontramos, una pequeña población de Utah llamada Blanding. Ahí me pusieron la primera vacuna de la rabia. 900 dólares. Menos mal que teníamos seguro de viaje.


84 El Gran Cañón del Colorado

Ese de la izquierda es el "Joshua Tree"

 



22 octubre 2025

El viaje en coche propiamente dicho comenzó con una visita al parque nacional “Joshua Tree”, ya lo conocíamos del viaje a Alaska, pero como estaba a mano, no dudamos en pernoctar ahí. El lugar es muy bonito, con grupos de rocas por todos los lados y vegetación de tierras áridas donde destacan los árboles llamados "Joshua Tree". Noche tranquila. La vía láctea se veía con claridad.

No lo teníamos previsto, pero como vimos que teníamos muchos días por delante y que la ciudad de Las Vegas estaba cerca, decidimos acercarnos a la ciudad de los casinos y del horterismo concentrado; no deja de ser entretenido darse un paseo por los hotelazos/casinos de esta urbe de película. Además, los hoteles son baratos, parece una estrategia para atraer a clientes y que caigan en la tentación de jugar a la ruleta. Allí vimos mucha gente perdiendo dinero en las máquinas tragaperras, ruletas, black jack, etc.

Hay un tren que va desde Williams, 100 km al sur, hasta el Cañón del Colorado; muy usado por los turistas.

Alce pasando por nuestro camping en el Cañón del Colorado

26 octubre 2025

Siguiente parada, el Cañón del Colorado. Era la tercera vez que lo visitábamos, la primera en 1995 con Luisito de 6 meses, la segunda en el viaje a Alaska (2023). No nos decepcionó pese a que el tiempo no acompañó; hay muchas posibilidades de paseos, desplazamientos en buses del parque, gratuitos, y muchos miradores. El sendero estrella del parque es uno que te lleva al fondo del cañón, 1.500 metros de desnivel. Nosotros recorrimos hacia abajo una parte, como un kilómetro, y regresamos. Había mucho público por esa ruta. La vida en el campground era muy entretenida: nuestro vecino de acampada era un señor mayor con una furgoneta Volkswagen T1 de los años 60, era su cumpleaños y había reunido a una hija con sus nietas y otros familiares; todos los años convocaba a su familia para celebrar su aniversario, ya era una tradición familiar. Por las noches hacía fuego y nos daba envidia. Nosotros también conseguimos hacer fuego, pese a que la leña estaba húmeda, y cenar una carne a la barbacoa, Luisito y yo nos dedicábamos a “robar” leña de los fuegos extinguidos de otros campistas que ya se habían marchado y dejaban los restos de madera allí; conseguimos juntar un buen montón de leña para la última noche, pero como no teníamos astillas para iniciar el fuego, le pedimos ayuda al señor de la Volkswagen, quien vino con gasolina y encendió la hoguera en un periquete. En una charla a la que me apunté, el “ranger” dijo que el Gran Cañón del Colorado se ve desde el espacio claramente, aparece como una cicatriz en la superficie terrestre. Otra anécdota: una noche, intentando avivar el fuego meto la cabeza cerca de las brasas para soplar y al apoyarme en el aro metálico que rodea el fuego, me quemo la mano, me voy de cara contra las brasas, me apoyo la mano en las brasas para salvar mi cara, y me doy un golpe/quemadura en una rodilla con el aro de hierro. Manos mal que Alegría me agarró de la chaqueta y tiró de mí para evitar el aterrizaje en la hoguera. Resultado: quemadura con ampolla en un dedo de la mano y en una rodilla. El dolor me hizo gritar mucho, pero también me reí, al igual que mis compañeros de viaje, que se alegran del mal ajeno.

Este señor tiene la costumbre de venir al cañón cada cumpleaños convocando a su familia. Tuvimos estupendas conversaciones con él.


83 SAN DIEGO, CALIFORNIA 2025

 

16 octubre 2025

Equipo al completo en el parque Anza Borrego

Nuestro Nissan Xterra. Hicimos 6000 Km sin el mas mínimo problema.





Este es el relato de un viaje de 37 días que hicimos Alegría y yo a San Diego (California) para visitar a nuestro hijo Luisito y a su mujer, Irene. Lo primero que hicimos fue solucionar el permiso de circulación del coche, que estaba a punto de caducar; hay que renovarlo cada dos años y es obligatorio pasar el “Smog Check”, un control de emisiones. Lo intentaron pasar Luis e Irene unas semanas atrás y fueron suspendidos por los catalizadores; cuando fueron al taller les dijeron que cambiar los 4 catalizadores costaba unos 8.000 dólares; más caro el collar que el perro; al llegar nosotros nos pusimos a buscar otros talleres y dimos con uno que hacía el trabajo por 2.280 dólares, así solucionamos el tema. El permiso de circulación caducaba en mitad de nuestra estancia en USA, y el plan era viajar con el coche, Ale, Luisito y yo durante casi toda nuestra estancia.

El vehículo era el mismo que usamos para nuestro recorrido hasta Alaska, el Nissan Xterra que compramos en Miami en diciembre de 2022 y en el que construimos una cama en la parte trasera y acoplamos par de cajones. Como Irene lo usaba a diario para ir a trabajar, alquilamos un coche que se quedó ella, mientras nosotros viajábamos con el Nissan.

Durante los primeros días en San Diego, aprovechamos que Irene no trabajaba el fin de semana y nos fuimos al Parque Estatal Anza Borrego, en la zona desértica del sur de California; acampamos sin nadie alrededor, Ale y yo dormimos en el coche y Luisito e Irene en su tienda de campaña. Noche fantástica bajo un cielo estrellado aunque con despertar a destiempo debido al cambio de horario.

Esta serpiente se acababa de comer otra serpiente más pequeña. Si hacéis zoom sobre la cabeza veréis la cola de la serpiente a punto de ser deglutida.

Alegría se compró unos zapatos en una tienda de artículos de granjeros.




miércoles, 11 de octubre de 2023

82 FINAL DE VIAJE

Para dejarles el coche a Luis e Irene tuvimos que cambiar las matrículas, de Florida a California. Para ello había que pasar la ITV, algo delicado porque el vehículo había tenido encendidas varias luces en el cuadro, mal mantenimiento por parte del dueño anterior, y con luces de fallo mecánico no pasas el examen. Tras varias reparaciones, se apagaron todas las luces y pasamos la revisión. Mucha alegría.

Este cartel estaba en el puerto de Ensenada, Baja California. La frontera con USA queda a unos 100Km

Esta es la casa en la que van a vivir Luis e Irene, es en La Jolla, San Diego, California.

Este es el post final de este viaje que empezó en 2017 en Montevideo y acabó en Los Ángeles en 2023 después de haber llegado desde Tierra de Fuego hasta Alaska. El coche con el que hemos viajado, pensábamos venderlo, pero dado que Luisito e Irene se quedaban en San Diego a vivir, era de cajón que el vehículo fuera para ellos. Regalo de bodas. En USA no se puede vivir sin coche. Nos despedimos de la pareja con un nudo en la garganta y nos fuimos a Los Ángeles a coger el avión a España. Llegar a Los Ángeles fue un suplicio; primero nos falló el autobús porque no pasó por la parada en la que lo esperábamos, culpa de la compañía, pero “no le devolvemos el importe” nos dijeron; a continuación decidimos ir en tren, pero una avería nos tuvo un par de horitas esperando con el consiguiente suspense porque teníamos hotel y vuelo en LA. Día nefasto. ¡Qué mal funcionan los transportes en USA!

Escribo este post desde el aeropuerto de Newark (New York) sintiendo un poco de vacío emocional. Se acaba este largo viaje/proyecto y no tenemos nada claro nuestro futuro en lo que se refiere a viajes, además cuando lleguemos a casa estaremos solos Alegría y yo; Luisito se ha ido a vivir a San Diego, California y Javi se emancipa. Sofi lleva años viviendo su vida en Madarcos. Por otro lado ¡qué alegría!

Gracias familiares, amigos y desconocidos que habéis seguido el blog. Ha sido un placer sentiros ahí.

Esta es la playa en la que van a aprender a hacer surfing Irene y Luis. Ya se han comprado los trajes de neopreno. Está a 5 minutos de su casa.

También cerca de la casa se puede visitar esta colonia de focas.

viernes, 29 de septiembre de 2023

81 BAJA CALIFORNIA

Estos pescadores de la localidad llamada Todos Santos, han capturado unos cuantos dorados.

En Todos Santos hay una asociación que se dedica a recoger los huevos que ponen las tortugas en las playas y los colocan en un terreno protegido; se trata de protegerlos de los predadores, por ejemplo los coyotes. Cuando nacen las nuevas tortugas, los de la asociación se las entregan a los turistas, pagando unos 7€, para que las pongan en la playa; allí los animalitos se dirigen al océano. De cada mil nuevas tortuguitas sobrevive una.

Preparándose para la excursión al parque marino Cabo Pulmo.

La entrada a México desde EEUU ha sido la más fácil de la historia: pasamos por un puesto fronterizo y el soldado nos indicó con gestos, que pasáramos; cuando nos dimos cuenta estábamos en México; ni un "stop", ni pasaporte, ni papeles del coche ni nada. Un puntazo. 
El recorrido por Baja California ha tenido como eventos destacados la excursión en lancha a ver y nadar con el tiburón ballena en Bahía de los Ángeles, la salida de una carrera de coches estilo Paris-Dakar, la "Baja 400", en Loreto, y la visita a un parque nacional marino, el "Cabo Pulmo", al sur de la península, donde Ale y Sofi (yo no fui porque me mareo) pudieron ver multitud de peces de colores, corales e incluso un par de tortugas.
Primero nos abandonó Javi, en La Paz, y hoy se ha ido Sofi, desde San José del Cabo. El viaje está terminando como empezó, con Alegría y un servidor como únicos viajeros. Se echa de menos la compañía. Ha sido un auténtico lujo viajar con nuestros hijos y una nuera, alegre grupo de jóvenes que se ha unido al viaje por voluntad propia.
Ahora Ale y yo tiraremos hacia el norte para entregar el coche a los recién casados, Irene y Luisito, que dentro de unos días comenzarán a vivir en San Diego, California. Acto seguido volaremos a España dando por finalizada esta aventura.
El Trópico de Cáncer atraviesa la península de Baja California.

Tercer pinchazo del viaje, un tornillo clavado en la rueda.

A los pocos días, cuarto pinchazo del viaje.

Entre Sofi y yo ponemos la rueda de repuesto.

La verdad es que los neumáticos estaban muy gastados. Tuvimos que comprar dos ruedas nuevas. 300€

miércoles, 13 de septiembre de 2023

80 SEIS EN LA CARRETERA

El equipo al completo. Javi y Sofía llegaron a Los Ángeles. Seguimos el viaje los seis.  Los jóvenes alquilaron un coche.

Parque Nacional de las Secuoyas

Joshua Tree National Park

Irene y Sofi haciendo payasadas en una tienda de ropa en Las Vegas.

Las Vegas. En la tienda de atrás te puedes casar en un periquete pagando, por supuesto.

Benton, minúscula población en una zona desértica muy despoblada del sureste de California. Teníamos que comprar carne, bebida y leña para la acampada salvaje que haríamos esa noche. Nadie por las calles, calor a tope; llegamos a la única tienda que había; una mujer y un hombre mayores sentados a la puerta del establecimiento; dentro, el hijo, de unos 50 años, descansaba en una silla/tumbona. Al vernos llegar se levanta con gran esfuerzo; nos dice dónde está la carne:
-En el congelador de la esquina
La tienda por dentro era un caos, cosas por todos lados, desorden y poca limpieza. Encontramos la carne, la fruta y la cerveza.
-Necesitamos leña. ¿Tiene usted leña?
-No.
Pagamos.
Ese día, Irene necesitaba electricidad para su Laptop porque tenía que mandar un formulario relleno, por Internet; algo relacionado con su nuevo trabajo en San Diego. Le explicamos el caso al señor y éste desaparece. Al rato regresa con un cable alargador y una silla para que Irene se ponga a trabajar a la sombra de la casa. Un detallazo.
A todo esto, los padres del hombre siguen sin decir ni pío, sentaditos a la sombra frente a Irene. Los demás hacemos lo de siempre, decir tonterías mientras colocamos la compra en el coche.
Al cabo del rato vemos que el tendero viene hacia nosotros con una caja grande de cartón llena de leña. Nos quedamos sorprendidos por la atención y la generosidad del hombre. 
Esta ha sido una de las muchas ocasiones en que hemos podido comprobar la simpatía y las ganas de ayudar de los ciudadanos de Estados Unidos.

Volviendo a lo que nos ocupa, tras la llegada de Sofi y Javi recorrimos algunos parques del sur de California y entramos en Nevada para visitar Las Vegas. Después Irene y Luis devolvieron el coche alquilado y volaron a España. Alegría, Javi, Sofi y un servidor tiramos hacia Baja California, México. 
Grupos de moteros con Harley Davidson. Te los encuentras con frecuencia en cualquier parte de los Estados Unidos (y Canadá), especialmente en los fines de semana.

Segunda vez que lavamos el coche en tres meses, ya en México.

sábado, 2 de septiembre de 2023

79 VUELTA A USA

Desde Canadá volvimos a entrar en EEUU y visitamos el Yellowstone National Park. Este es el géiser "Old Faithful", se llama así porque se activa cada hora y 40 min, lanzando agua hirviendo y vapor de agua hasta 40 metros de altura, sin fallar desde tiempos inmemoriales. Un espectáculo.

Gran Teton National Park.

Brice Canyon National Park, con estas asombrosas formaciones rocosas.

El Gran Cañón del Colorado.

En el Parque Nacional Gran Teton, Wyoming, pasamos la noche en un campamento. Como la mayoría de las noches, después de la cena y antes de acostarnos nos disponíamos a ver un capítulo de una serie. Alegría, antes de dar "play" a la tablet se fue al servicio. Irene, Luis y yo nos quedamos esperando, el tiempo pasaba y Ale no venía; cuando habían pasado unos 20 minutos me acerqué a los baños, que estaban a unos 50 metros, a buscarla. No había nadie. Me dí una vuelta por la zona, sin resultado. La siguiente acción fue darme otra vuelta por otra zona y Luisito por una tercera. Era de noche, íbamos con una luz frontal y la linterna del móvil. Nada; ni rastro de Ale. Ya decidimos dar otra batida por zonas más lejanas. Yo iba haciendo unos silbidos, despertando al vecindario, que sólo conocen Alegría y nuestros hijos. Seguía sin aparecer. A esto hay que añadir que en la zona había osos, era de noche y no había luna; oscuridad absoluta. Yo ya estaba empezando a preocuparme. Al final oigo un silbido de Luisito. Me acerco y veo que la había encontrado. Había aparecido en un cochazo americano tipo Pick-up, de un señor estadounidense al que había pedido ayuda.
-¿Pero en qué zona del camping está usted acampada?- Preguntaba el hombre.
-No sé-Respondía Alegría.
-¿No sabe el número de sitio de acampada?-
-Ni idea-
El señor alucinaba
-¿Pero estaban ustedes en la parte alta del camping o en la baja?-
-No lo sé, lo siento-
El estadounidense, que estaba a punto de irse a la cama se subió al coche, con Ale de copiloto, y empezó a recorrer todos los caminos del campamento, que eran unos cuantos. Al final se toparon con Luisito que se partía de risa diciendo:
-Mamá, eres la primera persona que se va al váter andando y regresa en el coche de un extraño.
Todavía, por California, pudimos circular por la auténtica carretera 66, la que viene desde Chicago hasta Santa Mónica. Ahora está prácticamente en desuso porque han construido una autopista en trazado paralelo. Nosotros la cogimos para buscar un sitio de acampada.
Foto obligada en Santa Mónica.
En Los Ángeles tuvimos oportunidad de asistir a un partido de béisbol, Los Dodgers contra un equipo salvadoreño.